top of page
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Google+ Icon

VISITA AREATZA
VISITA AUDIOGUIADA 6: DELANTE DE LA IGLESIA: FERRERIA - MOLINO 

Delante de la iglesia: ferrería-molino
00:00 / 03:07

Nos encontramos delante de una zona importante de Areatza.  En gran medida, ha sido el fundamento del desarrollo económico de la villa. El edificio a nuestras espaldas es el molino que se construyó en el lugar en el que hubo una ferrería en el siglo XVI. La ferrería que había aquí fue el eje del desarrollo económico de la villa. 

Este tipo de ferrerías fueron muy abundantes en toda la vertiente cantábrica, así como en los Pirineos. Es decir, en zonas que disponían de agua, madera (para fabricar carbón) y hierro. El agua que necesitaba la ferrería se tomaba de los dos ríos ((Arratia y Upo) que rodean la villa y se recogía en una antepara. Para fundir el mineral de hierro utilizaban carbón vegetal de los montes vecinos. Este sistema de ferrería estuvo muy extendido hasta el siglo XVIII. 

En el siglo XVIII este sistema de ferrerías entró en crisis por diferentes razones: 

-Por una parte, hubo razones externas: la ideología del liberalismo se extendió por Europa, como consecuencia de ello se incrementó el transporte de mercancías, y comenzó a importarse a la Península hierro de mayor calidad de otros países que llegó a copar el mercado local. El hierro que se producía en estas ferrerías artesanales era resultado de la fusión a 1.200 grados; en cambio, el hierro que se importaba de Europa se fundía a 1.800 grados y era de mayor calidad.

- Por otra parte, hubo razones internas. En el caso de esta ferrería de Areatza, tras tres siglos de funcionamiento ininterrumpido los bosques de alrededor empezaban a agotarse y, en consecuencia, empezaba a faltar carbón vegetal, por lo que hubo que comprar combustibles fuera. Como consecuencia de todo ello, en el siglo XVIII el hierro que se producía aquí era más caro y de peor calidad que el que se importaba del extranjero. 

Así pues, de manera natural, la ferrería se convirtió en molino harinero. Para el siglo XVIII los nuevos cultivos y productos de América se habían extendido por la Península, y el maíz se había convertido ya en un alimento esencial en la parte norte del País Vasco. Hacían falta molinos para moler el maíz, y esta ferrería fue convertida en uno de ellos. 

Además, el agua que se utilizaba para producir el hierro, primero, y para moler el maíz, más tarde, se aprovechaba en un aserradero en la parte de atrás; de esa manera la fuerza del agua no se desaprovechaba. A finales del siglo XIX se descubrió la electricidad, y el agua que fluía del aserradero comenzó a usarse en una central de salto de agua para producir electricidad.  Dicha central abasteció de electricidad al pueblo hasta el fin de la primera mitad del siglo XX.

bottom of page